Le estoy cogiendo el gusto al
turisteo por Valencia.
El domingo quedamos unos
compañeros de departamento y subimos al Miguelete (torre emblemática de
Valencia). Se supone que soy una persona en forma, bueno lo supone el resto
porque yo sé que llevo como año y medio sin hacer nada de nada. Bien, subir los
207 escalones (de altura superior a la estándar actual) de un tirón se mi hizo
algo duro. Llegué con el pulso y la respiración aceleradas. ¡Uf! Luego te
recuperas en seguida, pero me dio la impresión de estar en muy baja forma
jejeje.
Estuvimos un buen rato allí
arriba observando la ciudad e intentando descifrar edificios emblemáticos. Como
era día de difuntos las campanas de la torre tocaron a muerto (o eso creo yo
porque era un toque algo siniestro). Y luego, estábamos tranquilamente
observando la enorme campana del centro cuando - ¡dong! – se pusó a tocar las
horas. ¡Qué susto nos dio la primera campanada! Realmente suena fuerte estando
allí al lado :)
Finalmente bajamos y nos
dirigimos al Palacio del Marqués de Dos Aguas. Un palacio con una entrada en
mármol anaranjado impresionante. Fuimos a la hora prevista para la visita
guiada. Está muy bien que te cuenten cosas que no podrías adivinar simplemente
viendo el edificio. Nos explicaron la historia de la familia y las utilidades
de cada habitación. Está muy bonito el palacio. Me recordó a Versalles
(salvando las distancias), lo cual coincide con el hecho de que Versalles era la
referencia a seguir en aquella época (lo mejor de lo mejor y por tanto a imitar).
Lo que no me
explicaron en Versalles (o no lo recuerdo) es que los músicos estaban
escondidos en la sala de baile, o sea, que estaban en otra sala que comunicaba
para que se oyera la música pero a los que no podían ver ni ser vistos.
¿Estarían igual en Versalles? ¿o sólo tocaban músicos nobles allí?




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