viernes, 7 de noviembre de 2014

El Miguelete y +

Le estoy cogiendo el gusto al turisteo por Valencia.

El domingo quedamos unos compañeros de departamento y subimos al Miguelete (torre emblemática de Valencia). Se supone que soy una persona en forma, bueno lo supone el resto porque yo sé que llevo como año y medio sin hacer nada de nada. Bien, subir los 207 escalones (de altura superior a la estándar actual) de un tirón se mi hizo algo duro. Llegué con el pulso y la respiración aceleradas. ¡Uf! Luego te recuperas en seguida, pero me dio la impresión de estar en muy baja forma jejeje.

Estuvimos un buen rato allí arriba observando la ciudad e intentando descifrar edificios emblemáticos. Como era día de difuntos las campanas de la torre tocaron a muerto (o eso creo yo porque era un toque algo siniestro). Y luego, estábamos tranquilamente observando la enorme campana del centro cuando - ¡dong! – se pusó a tocar las horas. ¡Qué susto nos dio la primera campanada! Realmente suena fuerte estando allí al lado :)




Finalmente bajamos y nos dirigimos al Palacio del Marqués de Dos Aguas. Un palacio con una entrada en mármol anaranjado impresionante. Fuimos a la hora prevista para la visita guiada. Está muy bien que te cuenten cosas que no podrías adivinar simplemente viendo el edificio. Nos explicaron la historia de la familia y las utilidades de cada habitación. Está muy bonito el palacio. Me recordó a Versalles (salvando las distancias), lo cual coincide con el hecho de que Versalles era la referencia a seguir en aquella época (lo mejor de lo mejor y por tanto a imitar). 
Lo que no me explicaron en Versalles (o no lo recuerdo) es que los músicos estaban escondidos en la sala de baile, o sea, que estaban en otra sala que comunicaba para que se oyera la música pero a los que no podían ver ni ser vistos. ¿Estarían igual en Versalles? ¿o sólo tocaban músicos nobles allí?

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