domingo, 12 de octubre de 2014

Trabajando en la campiña inglesa

Llevo algunas semana trabajando en una obra (construcción de una planta solar) cerca de Melbourn, un pueblecito cerca de Cambridge. En la campiña inglesa, vamos.

El trabajo no está mal, y los compañeros en obra son en general agradables. Únicamente la otra subcontrata en obra es un poco fría y distante, pero con ellos no necesitamos tratar mucho así que no es grave.


Somos dos ingenieros que tenemos que controlar nuestra parte de la obra. Y mi jefe estuvo semana y 1/2 con nosotros al principio, aunque iba y venía y la verdad que no nos explicó muchas cosas (o a mí me da esa expresión), más bien nos dejaba actuar sin directrices para ver lo que hacíamos... y después se quejaba de lo que hiciéramos (o esa es mi impresión jejeje).
Al principio estábamos más desorganizados, pero ahora ya empezamos a coger rutinas y a centrarnos.

Nos dieron ropa de obra, lo cual ahora me parece imprescindible, primero porque hay que ir con casco y chaleco reflectante que no tenemos porqué tener, segundo porque así llevamos el logo de la empresa por doquier, y tercero y sobretodo porque las condiciones de lluvia y frío requieren equipamiento adecuado que no tenemos porqué tener en nuestro armario particular habitual.
Me dieron (además de los polos y el pantalón del principio), un forro polar y una chaqueta doble (cortavientos/impermeable arriba y acolchado que puedes separar abajo). La chaqueta mola mucho, es super práctica para estar a la intemperie, pero no vale para la vida cotidiana por los colores jejeje.

Sí, me viene un poco grande, pero así me tapa más :D

Bodorrio

Fui al lugar de la ceremonia en autobús. Fue un poco incómodo al principio, porque no conocíamos a ningún pariente del autobús, pero al menos iba con 2 amigos más :) Se sentó junto a mí una señora mayor, tía segunda (o algo así) de la novia, pero no me dio mucha conversación.

Yo iba guapísima... por supuesto... y cuidado con decir lo contrario :P


Llegamos a la Masia de Poyo (Ribarroja del Túria) y el pasillo de entrada estaba muy bonito, con flores en capazos y velas. El sitio también tenía buena pinta, una masía antigua con un pozo en el patio central. Pero el suelo era de piedrecitas sueltas y para la fina suela de zapatos de vestir no era lo más apropiado.
Habían previsto abanicos a la entrada, pero yo como me llevé el mío propio no cogí. Efectivamente hacía calor, y los hombres se quejaban de tener que llevar camisa y chaqueta. Trás varias horas de pie sobre las piedrecitas, las mujeres nos hubiéramos cambiado gustosamente por pasar calor.

La ceremonia fue diferente. Empezaron con "en el nombre del padre..." pero luego ya no hubo más referencias religiosas. Más bien fue espiritual, con intercambio de collares de flores blancas y cosas así.

No disfruté de la ceremonia. Me dolían los pies. Eso sí, la novia estaba guapísima (el novio también pero no tanto jiji), se emocionaron, lloraron... Original como ceremonia.

Después pasamos al jardín trasero que también estaba bien decorado, con luces por los árboles y flores. Pero seguíamos en suelo de piedrecitas y yo seguía muriéndome por sentarme.

El piscolabis estaba bien y había detallitos para los invitados que me gustaron, como las chapitas y pulseras de gomas (de moda ahora). Estuve revolviendo y revolviendo entre las chapas sin saber cual elegir, había una "winter is coming" que me gustaba, y una "olvidalo, no podrías mantenerme" que también me hizo gracia pero que encontró primero otra amiga (y se la quedó). Ya iba a coger cualquiera cuando la ví y supe que era la mía:

Los aperitivos estaban buenos, y los camareros eran simpáticos, así que estábamos entretenidos. También aprovechamos para hacer fotos bajo los árboles y las velas.

Después vino la cena y ¡por fin! me senté y descansé los piecitos. La comida buena, por supuesto. Ni demasiada comida que sobrara indecentemente, ni poca que te quedaras con hambre :D Bueno y en su justa medida.



Durante la comida estuvimos preocupados por ver cuándo le dábamos nuestro regalo. El regalo del grupo de amigos que consiste en darle el dinero envuelto en un regalo original, en este caso una cesta de mimbre con la simulación de un desove de tortuga, con un tesoro escondido, con una botella a la deriva con mensajes personales... En fin, un regalo muy chulo :D

Parecía que no iba a llegar el momento de dárselo pero finalmente lo conseguimos y les gustó mucho. O esa impresión me dió. ¡Qué bien!, como me gusta que gusten los regalos que hago :)

Y ya después pues vino el baile. Y la gente iba animada. Y la música estaba bien. Pero yo no podía estar mucho de pie, no se habían recuperado los pies. Así que ya me estaba planteando ir descalza cuando un camarero nos vió (iba con una amiga) y nos ofreció bailarinas que tenía de otras bodas. Según parece hay bodas en las que ofrecen bailarinas a las invitadas para que se cambien los zapatos y las que sobran las guardan para mejor ocasión. ¡Qué super idea! ¡a mí me vinieron genial! A partir de entonces ya disfruté un poquito más, y bailé un poquito más, y pude aguantar hasta el final. Bieeeeeen.

¡Qué vivan los novios! :D


domingo, 21 de septiembre de 2014

England

De nuevo viviendo de manera nómada... ahora me mandan a trabajar a Reino Unido, a Inglaterra más concretamente.

El caso es que he estado por allí últimamente y mañana me voy a pasar unos mesecillos en la campiña inglesa.

Como coche de alquiler la semana pasada nos dieron un Hyundai ix35. ¡Qué recuerdos de cuando estaba en Bloemfontein! ¡hasta tenía el volante en el mismo lado! jejeje. Además venía con todos los extras :D


Hubo otras cosas que también me recordaron las obras de Sudáfrica, y fue que cuando llueve (cosa habitual en Inglaterra) la obra se vuelve un barrizal. El barro se te pega a las botas y los pies te pesan 3 veces más del peso que mueves jejeje.

De paso pasé unos días con mis nuevos compañeros de trabajo, a los que apenas conozco pero a los que voy a tener que ver muy a menudo los próximos meses. Casi 24h juntos, porque compartiremos coche, vivienda y trabajo. Parecen majos y espero que no acabemos como el perro y el gato.

Este último viaje tuvo muchas anecdotillas, como que me encontré a un compañero de atletismo de la UPV tanto en el vuelo de ida como en el de vuelta. ¡Qué casualidad! A ver si es una señal para que vuelva a correr, o a hacer algo más de deporte :D
También se me sentó al lado en el vuelo de vuelta un australiano de origen vietnamita que se puso a hablar conmigo para practicar su español rudimentario. ¡Qué gracioso! No hablamos mucho, pero me enteré de media vida suya jejeje.

domingo, 31 de agosto de 2014

Turisteo local

Hoy he ido a comer una paellita negra a El Palmar por iniciativa de unos amigos. Al principio no me inspiraba mucho el plan (comer paella) pero reconozco que me ha gustado y me alegro de haber ido. Está bien de vez en cuando hacer turismo por la zona. Aunque más que la paella, que estaba buena, lo que más me ha gustado es la compañía y el paseito por la Albufera.

El paseo en barca son unos 40 minutos, pero se me ha hecho más corto. No es que hayamos visto gran cosa, algunos patos y enea, pero lo de ir sentados en el borde de la barca mojándonos los pies me ha molado jejeje. El guía al principio se ha puesto reivindicativo, pero luego ya nos ha contado cosillas que nos interesaban más, aunque no oía muy bien las preguntas que le hacíamos jejeje.


 Para el que se lo pregunte, esto es la enea, la planta de la foto de la derecha con la que se hacen los asientos de ciertas sillas.

 ¿A qué me ha quedado chula la foto de la barca? Estoy hecha una artista :b

Working in Wales

El segundo día de mi nuevo trabajo me mandaron para UK, y al segundo día de llegar a Llanelli en Gales.

Allí el primer día amorticé el chuvasquero que no me quité en varios días jejeje. Y con tanto llover el campo era un barrizal, pero había moras silvestres que picoteaba cuando no me miraban jejeje. Y las ovejitas también muy graciosas. Jejeje. El segundo día dejó de llover, bieeeen.


La comida... mucha patata, pero hay algunas cosillas que están bien, como el yogur de cereza (hummm, delicious) y las cookies (mega galletas).



lunes, 18 de agosto de 2014

Anécdotas en Tavernes de la Valldigna

Llegar a una casa nueva, llena de gente a la que no conoces, como mínimo te hace sentir un poco confuso, sin saber cómo comportarte.

Quedarte en bikini delante de amigos de toda la vida pero con los que nunca habías ido a la playa/piscina... te da verguenza, aunque disimules y nadie lo note jejeje.

Que la gente tarde a entrar en el agua cuando está fría lo entiendo, pero cuando no da nada de frío me llama la atención... ¿Seré yo la rara? ¿estaré mal acostumbrada de cuando hacía triatlones?

Que te pongan un plato enorme y te lo acabes, me hace sentir un poco glotona. Quizás no era tanto como parecía :P (o eso quiero pensar ahora).

Que alguien quede con un amigo y al encontrarse se pase 10 minutos discutiendo, me llama la atención... ¡vaya amigos! Menos mal que luego todo quedó en nada.

Que te traten como si fueras extranjera en tu propia tierra es curioso. Me pareció un detalle que me explicara las cosas del pueblo, pero que me explicará también en qué consiste la dehesa y las dunas... no sé, Valencia no está tan lejos :P

Pasear 2 horas la tarde anterior, 2 horas esa mañana y otras 2 horas por la tarde... como mínimo cansa a cualquiera. Pero la gente me tiene en muy alta estima deportivamente hablando. Y luego para finalizar 3 horas de fiesta por la noche. Estoy orgullosa de haber aguantado sin quejarme, o al menos sin quejarme mucho :D

Oir hablar de tarta de chocolate por la tarde, quedarse sin probarla por la noche, levantarse pensando en ella y que no la hayan empezado aún... ¡Qué desilusión!, yo que había soñado con ella jejeje. [Va a ser verdad que soy una glotona :O]



lunes, 11 de agosto de 2014

Barcelona

Además de Sabadell aproveché para visitar Barcelona.

Los primeros días en plan tranquilo con mi amiga, visitando el centro y cosas menos habituales, como un jardín con un laberinto (muy chulo, nos gustó perdernos a las dos), un museo de evolución de la ciudad y el castillo de Montjuïc (que yo esperaba que fuera más grande, pero que vino bien que se viera rápido porque llegamos tarde y casi nos cierran jeje).






Los siguientes días visité la ciudad por mi cuenta, mi amiga trabajaba. Aproveché para entrar en La Pedrera, que me pareció bonita de ver pero caro el precio de la entrada evaluando lo que ves. Luego he visto en fotos al casa Batlló y me ha parecido más interesante que La Pedrera, pero en su momento es lo que decidí visitar.


También vi la Sagrada Familia por fuera (mucha cola y caro para entrar, y la tengo más que vista en fotos jeje). Como he visitado Barcelona unas cuantas veces con años de diferencia, he ido viendo como ha ido avanzando la obra. Siempre me parece que ya queda poco, y siempre me sorprende con más de lo que esperaba. Esta vez vi maquetas completas (de como debería quedar) en las tiendas de souvenirs, y me sorprendió que aún va a ser más alta y con más cosas de las que yo esperaba. Para la próxima vez, ya no me podrán sorprender :P


También aproveché para quedar con gente que conozco y que vive perdida por el mundo, pero que casualmente iba a estar en Barcelona esa semana (cosas de congresos). Aunque casi me enfado con ellos porque me pusieron muy difícil quedar, con lo fácil que yo lo encontraba, al final fue bonito volver a verlos y hasta me supo a poco el tiempo compartido :D



En el bus de vuelta iba meláncolica por el viaje que termina... ¡me lo había pasado tan bien que quería más!... pero quizás más se hubiera hecho pesado ;)